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ARIEL COLMENARES
AGOSTO 2011
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miércoles, 25 de mayo de 2011
Cómo el cuidado colectivo de los niños liberó a la mujer en la China maoísta
Li Onesto
Obrero Revolucionario #957, 17 de mayo, 1998
Cuando se reúne un grupo de mujeres para hablar sobre sus problemas, siempre se conversa de los quehaceres del hogar y del cuidado de los niños. La división de las tareas en la sociedad hace que casi siempre la mujer se encargue de cuidar a los niños. Y como saben perfectamente muchas mujeres trabajadoras, eso quiere decir que tienen ``DOS TRABAJOS'': después del trabajo asalariado tiene que atender a los niños y los quehaceres del hogar.
Esta división de las tareas en la sociedad oprime a la mujer. Mantiene a muchas mujeres aisladas en la casa haciendo tareas que entorpecen la mente y agotan el cuerpo. Limita cuánto pueden hacer en la vida y cuánto pueden contribuir a la lucha revolucionaria. La mujer que pasa una gran parte de su tiempo cuidando a sus hijos no puede contribuir plenamente a la sociedad. La mujer no se emancipará hasta que acabemos con esa opresiva división del trabajo.
El problema de ``quién se encarga de los hijos'' es un asunto muy importante entre hombres y mujeres. Muchas mujeres pasan toda la vida peleando con su compañero para que ayude con las tareas del hogar y el cuidado de los hijos. Esta es una lucha que se da por todo el mundo. A las mujeres pobres que consiguen un trabajo de sueldo mínimo, no les alcanza para pagar para que les cuiden sus hijos y por eso muchas tienen que dejarlos con su madre. Las mujeres de la clase media emplean criadas, que casi siempre son inmigrantes que trabajan por salarios bajos y sin beneficios. Y cada vez más oímos decir que la mujer, aunque haga un trabajo importante, ante todo ``tiene que ser mamá''.
Esta situación es insoportable. Esta opresiva división de tareas sociales entre el hombre y la mujer es un problema histórico a nivel mundial.
En la sociedad capitalista la vida de la familia es privatizada. Después del trabajo, millones de mujeres en millones de hogares hacen la misma rutina de siempre: compran, cocinan, limpian, lavan ropa y acuestan a los hijos. Se fatigan en trabajos que hacen solas, cuando muy bien podrían colectivizarse y hacerse de una manera socializada.
Es un desgaste de los recursos humanos. Para el proletariado internacional es un gran problema, porque mientras exista esa situación, la mitad de la humanidad no podrá contribuir plenamente al desarrollo de la sociedad. Por eso enarbolamos la consigna: ``Desencadenar la furia de la mujer como una fuerza poderosa para la revolución''.
Todo eso nos debe hacer reflexionar: ¿habrá otra manera de organizar la sociedad para resolver esos problemas?
¡Sí la hay! En la China revolucionaria, Mao Tsetung dirigió al pueblo en la construcción de un Ejército Rojo y en 1949 tomó el Poder y empezó la construcción de la nueva sociedad socialista por más de 25 años. Mao comprendió que la revolución debe liberar a la mujer de los quehaceres cotidianos y del cuidado de los niños. De no resolverse ese problema, la mitad de la sociedad no podría participar, plenamente y con igualdad, en la construcción de una nueva sociedad socialista, libre de toda opresión. Con ese punto de vista maoísta las masas populares de China encontraron una VERDADERA solución a los problemas del cuidado de los niños.
Hoy, la clase dominante de Estados Unidos dice que hay que ``recuperar los valores tradicionales de la familia''. Pero en la China revolucionaria las mujeres tuvieron que luchar CONTRA todos los ``valores tradicionales de la familia'' que las habían oprimido por miles de años.
Este relato de cómo se resolvieron en la China revolucionaria de Mao los problemas del cuidado de los niños es muy pertinente para quienes hoy están luchando para lograr cambios revolucionarios radicales. Demuestra que cuando el pueblo se deshace del sistema actual y conquista el Poder, puede resolver problemas que el capitalismo jamás podrá resolver. Y demuestra que solo la revolución maoísta puede liberar a la mujer.
*****
En la vieja China, la antigua filosofía de Confucio gobernaba todos los aspectos de la vida y la tradición era una de las principales formas de oprimir a la mujer. Se la consideraba inferior al hombre en todo. El único papel que tenía era servir a su esposo y darle muchos hijos.
Desde el comienzo, Mao declaró que la liberación de la mujer era una parte integral de la revolución. En las zonas liberadas por el Ejército Rojo antes de 1949, hubo mucha lucha contra las tradiciones feudales que oprimían a la mujer. Muchas mujeres del campo y de las ciudades se unieron a la revolución.
Cuando los comunistas tomaron el Poder a nivel nacional en 1949, la mujer recibió el derecho a ser dueña de la tierra igual que el hombre, asó como el derecho a trabajar y participar en el manejo de la sociedad. Pero por toda la sociedad existían ideas atrasadas. Así que la movilización de la mujer para que desempeñara un papel pleno y con igualdad en la construcción del socialismo no fue fácil y no ocurrió inmediatamente.
El Partido Comunista recalcó la importancia de que la mujer ``salga del hogar'' y participe en la vida económica y política de la comunidad. Pero hubo mucha resistencia a eso de parte de los hombres y de otros familiares, como las suegras que querían que las esposas de sus hijos se quedaran en casa y cuidaran a los hijos. Ese fue un problema inmediato que encaró la revolución.
En el campo, donde vive la mayoría de la población, así como en las ciudades, se establecieron asociaciones para la mujer que las ayudaban a luchar con los maridos, padres y suegras que querían conservar las opresivas relaciones familiares. Por ejemplo, si el esposo no dejaba trabajar a la mujer ni participar en reuniones políticas, la asociación organizaba una delegación para ir a hablar con él para que cambiara su manera de pensar. Si la mujer quería salir de noche a una reunión política, se le pedía al esposo que cuidara los hijos.
En la vieja China hubiera sido imposible conseguir que un esposo dejara ir a la mujer a una reunión política y que cuidara los hijos. Así que cuando los hombres se responsabilizaban de cuidarlos, daban un gran paso adelante. Pero no se podía resolver el problema general si se concebía únicamente como un problema individual de cada pareja. En vista del peso de la tradición, la mujer estaba destinada a cuidar los hijos la mayor parte del tiempo, si se seguía considerando un asunto privado de la familia.
Para resolver el problema de veras, tenía que participar la sociedad entera; había que socializar el cuidado de los niños, junto con los otros quehaceres del hogar que tenía que hacer cada familia individual. La socialización de las tareas del hogar fue una parte importante de la construcción de la nueva sociedad en la que todos trabajaban y vivían en mutua cooperación.
ABORDAR EL PROBLEMA DEL CUIDADO DE NIÑOS DE UNA MANERA COLECTIVA
A principios de los años 50 se estableció una red de centros para el cuidado de los niños en barrios y aldeas. Tenían cuartos para que las madres pudieran alimentar a sus recién nacidos durante las horas de trabajo y tenían guarderías para los menores de siete años que no habían empezado la escuela.
Las organizaciones de los barrios, las fábricas, las escuelas o las cooperativas campesinas se encargaban de organizar los centros de cuidado de niños y las guarderías. En las escuelas enseñaban a enfermeros y maestros a cuidar niños. En la mayoría de las ciudades, la Federación de Mujeres inició una serie de clases para enseñar el cuidado colectivo de los niños. Al principio no había suficientes centros para cuidar niños en el campo, o eran demasiado pequeños y no tenían mucha experiencia. Pero con el Gran Salto Adelante de 1958-59, la situación cambió en gran medida.
El Gran Salto Adelante fue un enorme movimiento popular que inició Mao. Fue un gran paso adelante en el desarrollo económico, especialmente en el campo, donde movilizaron a los campesinos para desarrollar la agricultura y pequeñas industrias locales. Cambió tradiciones y modos de pensar esclavizadores. La liberación de la mujer fue un tema central en esa campaña. Se establecieron granjas colectivas y enormes comunas que contaban con docenas de miles de campesinos. Con todo eso, la familia dejó de ser el centro de la vida y, a medida que la vida económica se socializaba, se fueron estableciendo las bases para socializar otras cosas, como el cuidado de los niños.
La socialización del cuidado de los niños fue algo nuevo para China, y el Partido Comunista tuvo que envolver a las masas de mujeres para establecer las guarderías y los jardines de infantes. De no haber sido así, no hubiera podido tomar en cuenta las necesidades y preocupaciones de las mujeres. A su vez, ellas no estarían muy dispuestas a dejar sus hijos en una institución que se había creado sin su participación. Además, no se hubiera movilizado a las masas de mujeres para luchar contra las ideas y costumbres atrasadas que había que atacar para "sacar del hogar" a la mujer.
Después de un poco de investigación en un barrio o aldea, los líderes del Partido Comunista reunían a las mujeres para platicar sobre sus problemas y preocupaciones. Juntos organizaban centros para cuidar los niños según las necesidades de la comunidad. Repartían tareas y decidían el método de pago. Después de establecer el centro, se reunían con frecuencia para resolver los problemas de los padres o del personal del instituto.
En una aldea tuvieron problemas consiguiendo trabajadores para la guardería; la mayoría de las mujeres preferían ir a trabajar en el campo con los hombres. Tanto las mujeres como los hombres menospreciaban la tarea de cuidar los niños, y las ancianas no eran capaces de cuidar solas todo un cuarto de traviesos niños y bebés. Esta aldea resolvió el problema enviando jóvenes solteras a aprender el cuidado colectivo de niños. Luego, con la ayuda de ancianas, se encargaban de pequeñas guarderías. Como parte de su trabajo, las ancianas contaban a los niños sobre el pasado, sobre la opresión del pueblo en la vieja sociedad.
La socialización del cuidado infantil liberó a millones de mujeres para participar en la construcción del socialismo. En 1952, la cantidad de guarderías en fábricas, minas, organizaciones estatales y escuelas era 22 veces mayor, en comparación con 1949. La situación mejoró durante la década de los 50 (y especialmente durante el Gran Salto Adelante) y también se socializaron otras tareas del hogar como cocinar, la costura y moler cereales. Para 1959 se calcula que en las zonas rurales había casi cinco millones de guarderías y jardines de infantes, más de 3,5 millones de comedores populares y gran cantidad de molinos de harina y costurerías.
En las ciudades las organizaciones de vecinos organizaron centros de servicios colectivos, entre los cuales había ``guarderías públicas'' y comedores populares. Algunos eran bastante grandes, a los que asistían centenares de familias; otros eran más sencillos y asistían docenas de familias. Los padres trabajadores recogían a sus hijos después del trabajo y los podían llevar a comer en los comedores populares o llevar la comida a la casa. En otras ciudades se establecieron servicios de ``comida a domicilio'' para los enfermos o para los que tenían que quedarse en la casa cuidando a niños enfermos.
En las fábricas, las guarderías tenían diferentes sistemas: de medio día, de día entero, de 24 horas y semanales. El horario dependía del horario de la fábrica. Estaban situadas lo más cerca posible al trabajo.
En la China socialista se prestó mucha atención al establecimiento de guarderías. Prueba de eso es lo rápido que se extendieron. Por ejemplo, en la ciudad capital de Pekín en 1959 había 1250 jardines de infantes y guarderías que cuidaban a 62.000 niños. ¡En 1960 había 18.000 guarderías y jardines de infantes que cuidaban a 600.000 niños!
Junto con la enorme expansión del cuidado colectivo de niños, también se establecieron en Pekín 12.000 comedores populares, más de 1200 servicios de reparaciones y 3700 centros de servicios, donde se podía dejar ropa para remendar o para lavar. También se abrieron centros donde se podía dejar a los hijos un rato mientras se hacían compras, se veía una película o se asistía a clases.
LA REVOLUCION CULTURAL ERRADICA MAS PROFUNDAS CADENAS TRADICIONALES
En 1966 Mao lanzó la Gran Revolución Cultural Proletaria, cuyo propósito era tumbar del poder a los líderes del Partido Comunista que querían regresar al capitalismo. A todo nivel social se movilizó a las masas para luchar sobre el destino de la sociedad: ¿seguir construyendo el socialismo y combatiendo las desigualdades y diferencias de clase, o regresar a la pesadilla capitalista donde la ley del más fuerte y el dinero lo deciden todo?
La Revolución Cultural atacó todas las antiguas tradiciones y costumbres de la sociedad de clases. La lucha contra la opresión de la mujer fue una parte importante de esta ``revolución dentro de la revolución''.
Los que querían el capitalismo, querían parar la revolución a medio camino; no querían desarmar la estructura familiar tradicional y promovían ideas atrasadas contra la mujer. Los altos funcionarios del partido que ``seguían el camino capitalista'', como Lin Piao, pupularizaban ideas confucianas, como el ``autodominio y retorno a los ritos'', o sea, la idea de que todos deben aceptar su ``puesto'' en la jerarquía social, así como la idea de que la mujer solo debe de preocuparse de la familia y los hijos. Lanzaron críticas contra las guarderías, diciendo que no se cuidaba bien a los niños y que antes de colectivizar el cuidado de los niños había que desarrollar la economía.
Esos altos funcionarios movilizaron sectores de la sociedad que promovían ideas atrasadas y tradicionales contra la mujer. Sabotearon el trabajo de socializar las tareas del hogar y el cuidado de los niños. Pero a pesar de ellos, se logró mucho en la colectivización de las tareas del hogar por toda China.
La socialización del trabajo del hogar y del cuidado de los niños en la China revolucionaria no fue pareja en las ciudades y el campo. En 1971, el 90% de las mujeres chinas trabajaban fuera del hogar pero la colectivización del cuidado de los niños estaba rezagada. En las ciudades, un 50% de los niños entre uno y tres años podía ir a una guardería, mientras que el otro 50% era cuidado en la casa, principalmente por los abuelos. En el campo, el porcentaje de niños en guarderías colectivas era menor.
La socialización del cuidado de los niños fue parte de la lucha de clases en China y un gran paso hacia la emancipación de la mujer. Las ``cosas nuevas socialistas'', como el cuidado colectivo de los niños, fueron el resultado de tremenda lucha ideológica y política. Además, cuando la mujer salió del hogar y se unió a la lucha para transformar la sociedad, desafió y rompió con miles de años de tradición. Bajo la dirección de Mao, millones de personas obraron conscientemente para eliminar todas las desigualdades y formas de opresión. Y las cosas nuevas socialistas que se forjaron por medio de esa lucha, como la colectivización del cuidado de los niños, fueron grandes logros y avances históricos.
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sábado, 23 de abril de 2011
NEPAL: ¡SALVAR LA REVOLUCIÓN!
El presente artículo hace un analisis crítico de la situación de la revolución en Nepal y el revisionismo prachandista
Por KJA (email: kja.2011@hotmail.co.uk)
(Veterano simpatizante, en el extranjero, de la Revolución de Nepal. El artículo fue publicado originalmente en nepalés en la revista Samayabaddha [Tiempos Modernos] en noviembre de 2010)
Si bien todo el que ha apoyado la revolución nepalesa desde el comienzo está observando con preocupación la situación y esperando que la revolución encuentre un camino al triunfo, el verdadero internacionalismo proletario exige mirar sinceramente la línea y las políticas del Partido y confrontar el peligro de que, a menos de que se cambie la línea, se perderán definitivamente los frutos de la revolución.
Asoman dos peligros frente al Partido y las masas. Un peligro es que el rumbo por el que ha transitado el Partido durante los últimos cuatro años ha llegado a su conclusión lógica y en su lugar se consolidará una nueva versión del reaccionario orden burgués-comprador. Las esperanzas que la Guerra Popular encendió y alimentó de construir una nueva sociedad sin (y contra) los principales explotadores, tanto tradicionales como modernos, están siendo apagadas mientras los mismos líderes de la revolución se enredan cada vez más en el proceso de forjar las instituciones que deberían ser desmanteladas.
El otro gran peligro es que las fuerzas del viejo orden utilicen la actual crisis para asestar un golpe decisivo a la revolución y tomar venganza contra el Partido y las masas por los diez años de Guerra Popular y para impedir que se continúe la lucha por avanzar la revolución, consolidando por la fuerza un sistema político que apuntale en su lugar el sistema de explotación capitalista y semifeudal.
Al mismo tiempo, a pesar del gran daño hecho por el revisionismo que ha sido dominante en el Partido en los últimos años, existe todavía una base para invertir el rumbo y llevar la revolución a la victoria si se hace una ruptura contundente con el revisionismo y se logra establecer en el Partido una línea básicamente correcta.
El Partido está operando actualmente en el marco de la resolución del Comité Central en su reunión de París Danda [en Katmandú]. Muchos camaradas vieron la lucha librada en el Partido y la resolución del CC como un paso adelante decisivo ya que la resolución rechaza algunos de los argumentos abiertamente revisionistas respecto al carácter de la nueva república burguesa y reafirma la necesidad del establecimiento de un estado de nueva democracia. Pero desafortunadamente la resolución de Paris Danda ha continuado con el eclecticismo que ha jugado un papel tan grande en el Partido y que ha maniatado ideológicamente a muchos dentro del Partido que quieren retomar un camino revolucionario.
La resolución de París Danda llama al establecimiento de una República Popular y advierte contra los esfuerzos de los reaccionarios que están haciendo conspiraciones y “replegándose hacia el status quo”. A los camaradas se les insta a evitar ser provocados a la guerra por las fuerzas que se oponen al avance del movimiento popular, y a presentar claramente a las masas que los revolucionarios son las fuerzas que están defendiendo acérrimamente la Asamblea Constituyente [AC] y el proceso de paz. Pasa a argumentar que “Para eso, tácticamente tienen que incluirse en nuestras consignas la paz, la constitución, la independencia nacional, la ‘supremacía civil’ y el ‘gobierno nacional encabezado por los maoístas’. Basados en estas consignas, las luchas planificadas realizadas desde el parlamento y en las calles, derrotando las conspiraciones reaccionarias, las amplias masas pueden ser dirigidas a la conclusión de la meta estratégica de la revolución democrática”. En otras palabras, se reafirma como meta estratégica la república popular cuyo carácter debería definirse como un diferente estado dirigido por el proletariado. Sin embargo los medios propuestos para lograr esta república popular es aceptar la estricta lealtad a los principios democrático-burgueses y por supuesto a las mismas instituciones que claramente se admite están ligadas a una república burguesa, y todavía en las manos de clases reaccionarias.
¿Cuál poder estatal es legítimo?
En 2006 luego de 10 años de Guerra Popular las clases reaccionarias tenían la desesperada necesidad de encontrar una base para restaurar la legitimidad, a los ojos del pueblo, de su poder estatal y su ejército reaccionario. Por esto es que los reaccionarios, con la asesoría de la India y del imperialismo mundial, no sólo aceptaron la necesidad de un proceso de paz y de una Asamblea Constituyente sino que se agarraron a estos como su salvavidas. Durante los últimos cuatro años, estas fuerzas han trabajado duro por debilitar la capacidad del Partido y de las masas revolucionarias de llevar las cosas adelante hacia el necesario paso siguiente.
El problema es que la propia carencia del Partido de una clara comprensión de la necesidad de escapar de todo el marco de la democracia burguesa significa que el Partido no podía desafiar la legitimidad de las nuevas instituciones —incluso el odiado Ejército Nepalés obtuvo un nuevo aire. El Partido no enfatizó que su legitimidad provenía de su papel en dirigir la Guerra Popular y luchar por liberar al pueblo de la explotación. El Partido abandonó, en gran medida, las mismas fuerzas que había ganado a través de dirigir al pueblo en una revolución que iba contra los límites de las instituciones burguesas. En lugar de eso el partido buscó establecer su legitimidad como defensores del proceso de paz y posteriormente basó su reclamo de legitimidad en su éxito electoral. De hecho, presentarles la cuestión a las masas en estos términos sólo acaba dándole legitimidad a erróneos criterios e instituciones, y menoscaba la legitimidad de la misma revolución y de las fuerzas que la han hecho real a través de la lucha.
El acuartelamiento del EPL en acantonamientos bajo el ojo vigilante de monitores de la ONU constituye evidencia manifiesta de que todo el periodo desde la firma del Acuerdo Integral de Paz [AIP] ha entrabado de manera dramática la iniciativa independiente de las fuerzas de la revolución. Pero tiene que señalarse que incluso este penoso error es secundario con respecto a uno aún más fundamental: las metas de la revolución están siendo abandonadas o deformadas.
Entrar en el Acuerdo de 12 puntos y en el AIP constituía realmente un compromiso a permanecer en un marco burgués y a reconocer el papel central del viejo pero rebautizado Ejército Real Nepalés, como el pilar del estado. Antes y durante este tiempo se desarrollaron todo tipo de argumentos revisionistas sobre el llamado “estado de transición” que supuestamente no tenía carácter de clase. De hecho, los elementos pro-feudales y pro-imperialistas se mantuvieron claros sobre su carácter de clase y estuvieron y se mantuvieron decididos a combatir hasta el final por garantizar que el estado que surgiera del proceso de paz preservara las viejas relaciones de explotación y opresión. Sin embargo en vez de desafiar sin ambages esta lógica, en vez de denunciar que estas nuevas instituciones son en realidad coherentes con el viejo sistema reaccionario, los maoístas se mantuvieron tratando de pelear en la cancha montada por las clases reaccionarias y la “comunidad internacional” quienes hacen las reglas y designan los árbitros.
Toda la forma en que el Partido ha manejado, y sigue manejando, el asunto Katawal [que estalló en mayo de 2009] ilustra claramente este punto. La lección realmente importante del episodio del Jefe del Estado Mayor es que el Ejército Nepalés [EN] fue construido a imagen de las clases explotadoras de Nepal y este ejército existe para servir a las viejas relaciones de poder a las que la revolución supuestamente iba a poner fin. Los comunistas deben denunciar el hecho de que el Ejército Nepalés es producto de la dominación de las clases reaccionarias y la refuerza —y no que el ejército tiene que obedecer a las “autoridades civiles” como el Partido constantemente ha insistido. En efecto, por esto es por lo que el reconocimiento del papel central del EN constituyó un ingrediente tan crucial en todo el “proceso de paz” —la garantía primordial de que independientemente de lo que resulte de las elecciones, no habría transferencia de poder por parte de las clases explotadoras. En realidad, el EN representa la continuidad entre la monarquía y la república y muestra su común carácter de clase. La cuestión fundamental no es que el EN está violando los principios republicanos, sino por el contrario que la república, el poder estatal mismo, se basa y está respaldado en últimas por el Ejército Nepalés.
La lucha por avanzar a partir de aquí
La misma Guerra Popular proporciona estupendo material para mostrarles a las masas concretamente la diferencia entre el poder estatal de nueva democracia que se estaba construyendo de manera inicial en las bases de apoyo por una parte, y el poder estatal de los reaccionarios por la otra. Donde el EPL y las masas populares estaban a cargo, se realizaron importantes cambios que tuvieron un impacto muy positivo sobre la vida de las masas: por ejemplo, cómo las mujeres jóvenes en el campo en Nepal ganaron nueva libertad; cómo la autoridad revolucionaria hizo dramáticos ataques contra el sistema de castas; así como el verdadero inicio de cambios en el sistema de propiedad de la tierra en las zonas donde la revolución era más fuerte. Esto mostró de manera inicial la vitalidad y el atractivo de la nueva democracia y mostró cómo este tipo de democracia para las masas sólo podía existir debido a que el pueblo tenía sus propias fuerzas armadas, tenía su propia dictadura sobre las clases explotadoras. Este nuevo poder era capaz de proteger a las masas y proteger las instituciones que la revolución estaba creando de los matones, los reaccionarios y, sobre todo, del odiado Ejército Real Nepalés. Por supuesto, los liberadores cambios que comenzaron en las zonas liberadas no podían implementarse por completo precisamente debido al viejo poder estatal centrado en Katmandú e impuesto por el ERN. Pero éste es precisamente el punto que se necesita plantear nítidamente a toda la sociedad: se requiere establecer un nuevo poder estatal revolucionario en todo el país.
Una vez el poder a nivel nacional esté en las manos del pueblo dirigido por los comunistas revolucionarios se abre todo un nuevo horizonte para los tipos de transformaciones que las masas pueden producir. Sólo entonces se hace posible realmente destruir de raíz el viejo sistema de propiedad de la tierra, sobre una base revolucionaria. Piénsese en las posibilidades que se abren cuando la sociedad puede hacerse cargo de los principales recursos del país quitándoselos a los imperialistas y a los capitalistas burocrático-compradores y transformar estos recursos, pasando de ser usados como instrumentos de explotación a ser herramientas que pueden construir una nueva e independiente economía nacional al servicio del pueblo.
Tomemos el muy importante ejemplo de la liberación de la mujer. Todo el mundo el dramático cambio que fue para la mujer el jugar un papel tan crucial en el EPL así como en la revolución más en general y el gran golpe que esto significó para las formas tanto feudales como modernas de opresión de la mujer. Pero con el descarrilamiento de la revolución hacia el proceso electoral y constitucional no es posible desencadenar a este sector de las masas de la misma forma. En vez de movilizar a miles y miles de mujeres a ser parte de dirigir y transformar la sociedad como se hizo durante la Guerra Popular, el tipo de instituciones y políticas que se están estableciendo a través del procedimiento de la AC desmovilizará a estas mujeres, las confinará de nuevo al arduo trabajo doméstico y a la tiranía de las vejas relaciones sociales. Esto es cierto aunque la AC (o cualquier nuevo gobierno que pueda establecerse dentro del mismo molde básico) garantice la representación de un gran porcentaje de mujeres. Estos tipos de instituciones burguesas nunca desencadenan la iniciativa y el entusiasmo de las masas —es por esto que los reaccionarios han llegado a entender el valor de instituciones que reducen el papel de las amplias masas a simples votantes y observadores mientras aquellos que ellos eligen se enredan en la red del parlamento y son incapaces de efectuar algún cambio verdadero.
Desafortunadamente, el Partido no está recurriendo a las verdaderas fuerzas producidas mediante la Guerra Popular. La lucha por la emancipación de la mujer, la lucha contra el sistema de castas y la lucha por la verdadera igualdad de las nacionalidades han demostrado el inmenso potencial para movilizar a las masas a hacer la revolución. Pero la confusión ideológica y política le imposibilita al liderato movilizar estas fuerzas —en verdad ellos no pueden ni siquiera verlas. En vez de eso están tomando profundos problemas de la sociedad y convirtiéndolos en estrechas demandas acerca de reservaciones. Al sacar estas cuestiones del contexto de la nueva democracia y ponerlas en el proceso constitucional burgués el Partido le arranca el alma revolucionaria a estas luchas, volviéndolas incapaces de realmente involucrar por completo a las masas, y canaliza las energías de los militantes hacia callejones sin salida.
En la médula de la Guerra Popular estaba la revolución agraria que es fundamental para lograr la nueva democracia, quebrándole el lomo al feudalismo y liberando al país de las garras del imperialismo. Llevar a cabo la revolución agraria sigue siendo un objetivo clave y una urgente necesidad de la sociedad. Sin embargo a esto no se le da la importancia central en las políticas y consignas del Partido y en vez de eso cuando si acaso se menciona es reducida por lo general a la necesidad de una “reforma agraria científica” que está más en armonía con el tipo de “reforma agraria” practicada por estados como la India, que con una movilización de las masas para transformar todo el sistema agrario.
Es necesario y posible que el Partido formule demandas y consignas que recurran a la experiencia de la Guerra Popular y del poder político inicial que ésta estableció y que centró agudamente la atención en las contradicciones reales y esenciales que se necesitan resolver como parte de culminar la revolución de nueva democracia. Las masas necesitan ser movilizadas sobre esta base y no otra. En el curso de esto debe ser posible que millones de personas comprendan rápidamente por qué se requiere un diferente poder estatal, y no, como dice la resolución del CC de París Danda, “un gobierno nacional encabezado por los maoístas” que salga, y sea responsable, del proceso de la CA.
Las tácticas y consignas del Partido tienen que reflejar la lucha por culminar la revolución de nueva democracia. Esto es lo contrario de las tácticas que el Partido está ahora empleando. He leído un artículo de un apoyador del PCUN(M) en el extranjero quien alega que la consigna “supremacía civil sobre los militares” puede jugar el mismo papel en Nepal que jugó en Rusia durante la Revolución de Octubre la consigna de Lenin de “tierra, pan y paz”. Pero ésta es una comparación fala y peligrosa. Primero que todo, la “paz” por la que los bolcheviques estaban luchando era el retirarse de la guerra imperialista, una guerra que iba contra los intereses de las masas. Esta exigencia fortalecía la capacidad de hacer la revolución y no promovía la paz de clases. Lenin planteó consignas que eran consistentes con una estrategia general de propugnar por un diferente poder estatal y movilizar a las masas en torno a eso. Lenin también planteó la consigna “Todo el Poder a los soviets” que era específicamente un llamado a rechazar la legitimidad de las estructuras del estado burgués, que habían surgido en el curso de la revolución democrático burguesa de febrero de 1917, y a remplazar estas estructuras con las que habían surgido del proceso revolucionario, y especialmente en el seno de los obreros y campesinos (los soviets o consejos de obreros y campesinos). Las tácticas son necesarias para que sirvan a la estrategia, pero no pueden ponerse por encima del nivel de la estrategia y no pueden contradecir a la estrategia en un sentido fundamental. Las tácticas no son un medio para “engañar” o “embaucar” a los enemigos o a sectores del pueblo. Los comunistas que piensan lo contrario realmente sólo se están engañando a sí mismas y a sus simpatizantes.
Existe la necesidad y la posibilidad de presentar una visión real de cómo se vería la sociedad futura y de por qué tal sociedad sólo es posible si se establece un nuevo poder estatal. Como parte de esta visión podría ser importante el papel de la constitución del estado de nueva democracia. Pero esto no debe confundirse con el proceso de redacción de la constitución que se ha vuelto interminable en la Asamblea Constituyente. Sin un poder político de un tipo completamente diferente ninguna constitución puede garantizar los intereses del pueblo y proporcionar un marco de la transformación social.
El reto de tomar el Poder a nivel nacional
No hay escapatoria de la realidad fundamental de que la conquista del poder en todo el país es muy difícil y que no existe garantía de éxito. El Ejército Nepalés está bien armado, tiene montones de experiencia en la guerra, tiene el apoyo de la India, de China y de los países imperialistas y tiene un núcleo duro de oficiales y soldados unidos en contra de la revolución. Si bien es necesario buscar cualquier posible “fisura” en las filas del enemigo y emplear tácticas que puedan promover y estimular tales divisiones, no tiene vuelta de hoja la realidad de que el núcleo reaccionario del EN será un oponente cruel y sanguinario.
Una de las tareas cruciales de los revolucionarios comunistas en cualquier país es encontrar los medios apropiados de estrategia y táctica que les permita a las fuerzas revolucionarias realmente triunfar. De lo que leí en la resolución de París Danda el partido está basándose en la idea de que un importante sector del ejército reaccionario incluso de su cuerpo de oficiales se pondrá del lado de la revolución. Parece ser que la idea es que las fuerzas de clase reaccionarias se desenmascararán como aliadas de las potencias extranjeras y traidoras a la soberanía nacional, y sobre esa base el Ejército Nepalés se escindirá. En realidad, el éxito de la revolución queda ligado y dependiente de esta estrategia.
Como plantea un apoyador de la revolución en Nepal en un artículo publicado en línea en la edición Nº 200 de Revolución, el periódico del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos: “Parece claro que, en la situación actual de Nepal, es correcto buscar cohesionar a fuerzas amplias contra la intervención extranjera y el potencial de una intervención extranjera e incluso es correcto hacer intentos serios, como una TÁCTICA subordinada, para dividir a las fuerzas reaccionarias, incluido el ejército reaccionario; pero plantear esto —y elevar lo último en particular (dividir y ganar a sectores del ejército reaccionario)— al nivel de una ESTRATEGIA es completamente erróneo, y se expone muy seriamente al desastre. Simplemente hay que preguntarse: si estos intentos (de dividir el ejército reaccionario, etc.) fracasan y uno ha hecho que su enfoque general dependiera de eso... ¿entonces qué? Y parece muy claro que no existe ninguna otra dimensión en la que el PCUN (M) esté haciendo preparativos serios y concretos para un enfrentamiento real con las fuerzas armadas de la reacción. Por ejemplo, la movilización combativa y popular de la juventud en las zonas urbanas así como las zonas rurales podría constituir un elemento importante de una estrategia general para llevar la revolución hacia adelante en los hechos y para prepararse para el enfrentamiento decisivo contra las fuerzas armadas de la reacción; pero eso en sí no es y no puede ser un sustituto de empuñar una fuerza disciplinada y organizada, ni los medios esenciales para empuñarla, con el fin de enfrentar y derrotar a las fuerzas armadas de la reacción, ya sean nacionales y además muy posiblemente extranjeras.”
Hay un mundo de diferencia entre un régimen de nueva democracia dirigido por un partido de vanguardia y un “gobierno nacional encabezado por los maoístas” establecido dentro de las estructuras de la AC. Es cierto que bajo determinadas circunstancias es posible imaginar un “gobierno nacional encabezado por los maoístas” que fuera tolerado por las clases reaccionarias y por el Ejército Nepalés, al menos por algún tiempo. Pero éste sería el caso sólo si tal gobierno no fuera pensado para desafiar ni desafiara las fundamentales relaciones de propiedad y sociales. En otras palabras, sólo si el Partido aceptara, en realidad, convertirse en defensores del sistema existente. La historia está repleta de ejemplos de este camino tomado por partidos revisionistas, con muy terribles consecuencias para las masas en esos países. ¿No es éste, por ejemplo, el pacto con el diablo que se hizo con el gobierno del CNA en Sudáfrica? Un “gobierno nacional encabezado por los maoístas” no es una meta que uno quisiera en absoluto.
En vez de movilizar a las masas en la ciudad y el campo como parte de un plan consciente que apunte a lograr los objetivos auténticamente revolucionarios como se hizo durante los diez años de la Guerra Popular, la movilización de las masas se ha convertido en una táctica que las convierte a ellas en “grupo de presión” que se activa y se desactiva según el ritmo de las negociaciones con los partidos reaccionarios. De nuevo vemos el peligro de la redefinición de conceptos como “conquistar el Poder” e “insurrección” para significar algo distinto a la destrucción del aparato estatal existente. Una “insurrección” de este tipo no puede crear un nuevo ejército y unas nuevas instituciones que garanticen que el pueblo gobierne o que lleven a una auténtica transformación revolucionaria.
Muchos observadores dentro y fuera de Nepal han señalado cómo las promesas de una inminente insurrección han sido abandonadas una y otra vez. Algunos ven en esto un patrón de engaño por parte de los líderes del Partido. Otros argumentan que es simplemente la falta de un plan coherente para verdaderamente transformar las promesas en realidad. Sin embargo, ésta es de hecho otra evidencia más de una falta de claridad sobre los objetivos de la revolución traducida a la práctica. Independientemente de la intención de muchos camaradas del Partido, la verdadera meta, en otras palabras la única meta, que puede realmente alcanzarse con este enfoque, se convierte en reencauchar algún nuevo tipo de gobierno en el que los dirigentes del partido una vez más sean responsables de preservar y apuntalar las viejas relaciones. El que esto tenga lugar de manera violenta o pacífica no es la cuestión fundamental.
El eslabón entre los problemas en la teoría y los problemas en la práctica
Las cuestiones políticas que el Partido está enfrentando actualmente no surgen de la nada. Los problemas de evaluar correctamente el actual estado nepalés están muy ligados a los errores y confusión teóricos que han existido en el Partido desde hace algún tiempo sobre el carácter del estado en general y especialmente sobre la necesidad y el carácter de la dictadura del proletariado, incluso en su forma de nueva democracia. Muchas de estas cuestiones han sido abordadas en el intercambio de cartas entre el PCUN(M) y el PCREU y llamo firmemente a los camaradas a estudiarlas.
Para ponerlo en términos más básicos, el Partido no ha sido claro sobre qué tipo de poder estatal es necesario establecer. El Partido ha estado confundido sobre la diferencia entre la dictadura y democracia de la burguesia (democracia burguesa, para abreviar) y la dictadura y democracia del proletariado. Y esta confusión fundamental ha desarmado al Partido ideológica y políticamente cuando la revolución alcanzó el punto en que se necesitaba establecer un nuevo poder estatal a nivel de todo el país.
No debemos olvidar que antes de que fuera transformada la práctica del Partido (el abandono de la Guerra Popular y el compromiso con el “proceso de paz” y el proceso constitucional, etc.) tuvo lugar un ataque teórico contra la concepción marxista básica de las cuestiones de democracia y dictadura, el estado, y la historia del movimiento comunista. Aquí me estoy refiriendo específicamente al artículo del c. Bhatterai “Sobre la cuestión de construir un nuevo tipo de estado”. No voy a repetir las críticas que se hicieron en la primera carta del PCREU de octubre de 2005 (escrita antes del movimiento de abril de 2006) pero para nada es casual que rápidamente la teoría revisionista expuesta se reflejó poco después en un viraje fundamental en la línea del Partido. Desafortunadamente muchos camaradas en Nepal y a nivel internacional no tomaron muy en serio la necesidad de rebatir el artículo del c. Bhatterai, fallando en reconocer el contenido y las implicaciones de la línea revisionista que él estaba proponiendo en ese artículo. Vale la pena apuntar que Chang Chun-chiao, uno de los destacados líderes de la GRCP, dijo: algunos camaradas consideran el estudio de la dictadura del proletariado como una “tarea flexible”. El enemigo de clase entiende que ésta es una “tarea inflexible”. Para ponerlo de otra manera, algunas veces los camaradas revolucionarios pueden, sea por pragmatismo o por otras razones, no abordar las cuestiones cruciales de lucha de líneas, pero los proponentes de la línea revisionista sin ninguna duda combatirán en el frente teórico.
Es necesario adoptar una visión amplia [abarcadora] de la revolución proletaria: ¿de qué se trata, a fin de cuentas? Sólo si somos claros sobre las metas y medios de la revolución proletaria será posible aplicar un correcto “rasero” para medir si el PCUN(M) ha estado avanzando en la dirección de realizar esos objetivos o no. Como fuera recalcado de manera tan poderosa por Lenin y Mao, la revolución se trata, sobre todo, de tomar el poder político y establecer un nuevo estado. Lograr este poder político no es, por supuesto, un “fin en sí mismo”. La dictadura del proletariado, incluso en la forma de nueva democracia correspondiente en Nepal, es importante sólo en la medida en que es una herramienta, un medio, a través del cual la sociedad puede ser transformada paso a paso como parte de alcanzar el comunismo en todo el mundo. Existe una relación dialéctica entre las metas del socialismo y por último el comunismo y los medios de la dictadura del proletariado y, como parte de esto, sus apropiadas formas de democracia. A la inversa, existe una relación similar entre la meta tácita de preservar el capitalismo y garantizar las condiciones más favorables para su desarrollo y el estado burgués como existe en el mundo hoy, inclusive en sus formas más democráticas como en Suiza o Francia.
Esto ayuda a explicar por qué Marx primero puso de manifiesto y Lenin recalcó de manera tan firme que no es posible “apoderarse” del aparato estatal tal como está y que a cambio el proletariado necesita “hacer añicos” el estado existente. Existe el factor más inmediato y obvio de que el aparato estatal se ha desarrollado en relación con el sistema dominante de explotación y las clases dominantes mismas. Si bien muchas de las instituciones gubernamentales en Nepal son “nuevas” (en el sentido de que no existían bajo la anterior monarquía), el corazón y centro del poder estatal, en Nepal como en todos los países, son las fuerzas armadas y, como ya lo hemos discutido, el viejo ejército reaccionario está exactamente en el corazón del “nuevo” estado en Nepal hoy.
En cuanto a la Asamblea Constituyente, esto puede ser nuevo para Nepal pero tales instituciones son la viva imagen de una bien aceitada maquinaria que ha sido ensayada durante muchas generaciones en los países dominados por la burguesía. Una y otra vez se ha demostrado que el proceso político democrático burgués estará al servicio la dominación de las clases explotadoras y la reforzará. Si en alguna ocasión representantes de partidos de oposición, incluso “socialistas” y “comunistas”, participan o incluso dirigen gobiernos, ellos permanecen dentro de los confines de estas instituciones políticas, legales y burocráticas y nunca han podido utilizar estas instituciones para transformar radicalmente el sistema socioeconómico en dirección revolucionaria. Los imperialistas y su ejército de politólogos y asesores son muy claros sobre esta realidad. Es por eso por lo que atar a los revolucionarios o ex revolucionarios a la telaraña del parlamentarismo es por lo general tan central a sus esfuerzos contrarrevolucionarios.
Si bien algunos otros partidos y agrupaciones políticas participarán en diferente grado en la transformación socialista, esto sólo sucederá si los revolucionarios comunistas hacen posible tal transformación manteniendo un firme control sobre el poder estatal y dirigen todo el proceso al avance. Debido a que la revolución proletaria va contra la espontaneidad de la sociedad capitalista y cientos de años de explotación de clase, se requerirá una lucha intransigente y prolongada para avanzar hacia el futuro comunista, para crear las condiciones políticas, materiales e ideológicas para avanzar hacia un tipo completamente diferente de sociedad.
Pero la tesis del PCUN(M) de “democracia multipartido” desdibuja la diferencia fundamental entre la democracia (y dictadura real) burguesa y la democracia y dictadura proletarias que se requiere establecer. Argumentar como lo hace el liderato del PCUN(M) que, de alguna manera, “la “competencia multipartido” determinará la dirección futura de la revolución es simplemente renunciar de antemano a avanzar en dirección del futuro socialista y comunista. El Partido muy correctamente no le pidió permiso a la mayoría de la población antes de lanzar la Guerra Popular en 1996 y sería terriblemente erróneo hacer depender la continuación de la revolución del resultado de unas elecciones.
Sólo porque el Partido proletario ha ganado el apoyo entusiasta de amplios sectores de la población a través principalmente de dirigir la heroica Guerra Popular de ninguna manera es evidencia de que el Partido pueda consistentemente ganar elección tras elección. Las clases reaccionarias tienen muchas ventajas en esta contienda —ventajas en riqueza, educación, conexiones internacionales y, nunca debemos olvidarlo, conexiones con la “baza” decisiva, el ejército reaccionario. No debería sorprender a nadie que si el juego es la democracia burguesa, los probables ganadores en cualquier período de tiempo serán los partidos burgueses.
Ni es correcto ver la “competencia multipartido” como la solución mágica para impedir una restauración capitalista bajo las condiciones del socialismo. Si bien las elecciones pudieran tener un importante papel bajo el socialismo como un medio de concentrar y fomentar el debate en toda la sociedad, el rumbo básico de la revolución socialista no puede hacerse depender de resultados electorales. Incluso bajo condiciones de socialismo, y mucho más en un mundo todavía dominado por el imperialismo, pueden surgir condiciones en las que la mayoría de la población pueda ser influenciada por la demagogia de los seguidores del camino capitalista o por sus llamados a los que podrían parecer (a corto plazo) los intereses de diferentes sectores del pueblo.
Lo que se necesitan son instituciones que incorporen a los más amplios sectores de las masas al proceso político, que permitan y fomenten auténtico debate y disentimiento, si bien garantizando que el estado realmente esté en las manos de las masas populares y sus representantes siendo específicamente dirigido por el Partido de vanguardia, y no permitiendo que las fuerzas de clase reaccionarias, viejas o nuevas, arrastren la sociedad hacia atrás. Aquí también pienso que muchas de las experiencias de la Guerra Popular y las instituciones que esta hizo surgir en el campo tales como los consejos locales y distritales, un diferente sistema de tribunales, elecciones pero organizadas bajo la autoridad revolucionaria, pudieran servir como importantes elementos de los cuales aprender, perfeccionar y corregir donde fuera necesario, en moldear un nuevo sistema de gobierno que pueda ejercer el poder a nivel nacional.
Algunos camaradas han argumentado que ellos tienen mucha claridad sobre la necesidad de un estado de nueva democracia, pero que existe la necesidad de hacer un llamado sobre una nueva base a las fuerzas de las clases medias que tienen un montón de ilusiones y prejuicios y aspiraciones democrático burgueses. En particular desde 2006 la cuestión del correcto enfoque político hacia las clases medias especialmente en el Valle de Katmandú ha asumido mucha más importancia. Es sin duda alguna cierto que ninguna toma revolucionaria del poder y ninguna transformación revolucionaria puede tener lugar sin una correcta política de frente unido hacia este importante sector de las masas. Existe la base para que muchos de estos sectores sean entusiastas apoyadores de la revolución mientras que otros que no compartan las metas comunistas pueden sin embargo participar plenamente en la nueva sociedad de una manera que nunca sería posible bajo la dominación de las clases reaccionarias. Pero no es correcto, y realmente perjudica la capacidad de unir lo más ampliamente posible, decir lo que se cree que la gente quiere oír, en vez de manifestar la verdad de que el Partido tiene que dirigir la sociedad para liberarla de todo el sistema en el que ahora está atrapada.
Aun cuando no es comprendido por muchos, sin embargo es cierto que solamente un estado revolucionario dirigido por un partido proletario puede realmente comenzar a resolver algunos de los problemas que también afectan profundamente a estos sectores del pueblo. De gran importancia son los jóvenes que han recibido educación: bajo el actual sistema tienen muy poco campo de acción para que pongan sus energías y esperanzas al servicio de la sociedad. Pero una sociedad diferente con un diferente poder estatal puede cambiar eso de manera dramática y abrir un panorama completamente nuevo para la actividad creadora, para adentrar en el conocimiento científico a las masas populares, para construir una economía basada en los propios esfuerzos que no esté determinada en lo fundamental por sus vínculos con el sistema imperialista mundial.
La “lucha por la democracia” ha sido y sigue siendo un importante campo de batalla entre el proletariado y otras fuerzas de clase. Pero esta lucha no es como los revisionistas de todo el mundo la han pintado. Para los revisionistas, la cuestión es combatir a la burguesía en el terreno de la democracia burguesa, en otras palabras, alegan que sólo los comunistas pueden implementar cabalmente la “verdadera” democracia. Por supuesto, hay montones de razones por las que este argumento ha interesado a grandes sectores del pueblo y una importante razón es que la democracia burguesa es siempre truncada, impura, incompleta —y mucho más en una sociedad como Nepal que ha sido fuertemente marcada por el feudalismo. Si bien es correcto y necesario denunciar ante las masas la hipocresía de la democracia burguesa, nunca debemos concluir de esto que la meta de la revolución debe ser la democracia “verdadera” (en esencia burguesa). Sin embargo el caso es que el sistema político de la democracia burguesa corresponde a la dominación política de la burguesía y el sistema económico del capitalismo y su mercado.
Conclusión
Todo el mundo sabe que ha tenido lugar una aguda lucha dentro del PCUN(M) sobre la línea y la política del Partido. Ya sea que el eclecticismo, las contradicciones y la confusión del documento de París Danda y otras declaraciones del Partido son resultado de la propia confusión de los camaradas o un compromiso consciente entre diferentes tendencias en el Partido, poco importa en última instancia. El resultado es el mismo: el Partido es incapaz de visualizar claramente el camino estratégico al avance y por tanto defiende y respalda la errónea concepción de los últimos años: la estrategia de elecciones, cese el fuego, desmantelamiento del EPL, etc., aun cuando llamen a preparativos para algo diferente.
Estoy seguro de que hay muchos camaradas del PCUN(M) que son sinceros en querer avanzar hacia culminar la revolución de nueva democracia y lanzar la revolución socialista. Pero esto no puede suceder a menos que los camaradas sean capaces de trazar claramente una línea de demarcación entre una línea auténticamente revolucionaria y la línea revisionista que tanto daño ha hecho en los últimos años. Repito, se necesita con urgencia salirse de todo el marco en que el Partido mismo se ha encerrado. Sin una resuelta lucha contra el revisionismo, y el desarrollo de una línea y estrategia que reflejen una clara ruptura con el actual rumbo, la victoria es imposible y el simple deseo de revolución no puede resolver el problema. Esto no es simplemente una “verdad general” más del marxismo que “todo el mundo” acepta en la teoría pero es libre de ignorar en lo específico. De hecho, todo el proceso de la revolución nepalesa ha reafirmado y revivido la brillante síntesis de Mao de que “El que sea correcta o no la línea ideológica y política lo decide todo”.
Una vez se estableció firmemente en el liderato del Partido una línea errónea, se puso en gran peligro todo el futuro de la revolución. Hoy, sólo restableciendo una firme y clara línea comunista revolucionaria puede el Partido abrirle el camino a una solución. Solamente revirtiendo radicalmente el rumbo —no tratando de navegar dentro de la corriente oportunista— podría ser posible retomar la iniciativa y salvar la revolución.
No puede ignorarse el peligro de que revolucionarios comunistas sigan cayendo cada vez más profundo en el pantano de la colaboración de clases. Pero con todo y eso muchísimos partidos con una línea oportunista y revisionista han sido víctimas de masacres por parte de los reaccionarios. Este fue el caso con la horrorosa masacre de comunistas y masas revolucionarias indonesias en 1965 y de nuevo el sangriento golpe de estado contra el gobierno de izquierda de Allende en Chile en 1973. Ni el nacionalismo y el oportunismo de los LTTE en Sri Lanka impidió un horrible y sanguinario ataque contra ellos y las masas que los apoyaban mientras la “comunidad internacional” se hacía la de la vista gorda. El revisionismo no es garantía contra tales eventualidades. Por el contrario, el revisionismo significa que las masas quedarán desarmadas ideológicamente así como organizativa y militarmente en tales circunstancias.
A menos que los camaradas sean capaces de romper con la pasada y actual concepción estratégica y de plantear un programa y estrategia básicos para la culminación de la revolución de nueva democracia y su subsiguiente avance hacia el socialismo y el comunismo, fracasarán los esfuerzos por desarrollar correctas tácticas, y la única cuestión verdadera es si la revolución será derrotada por un cruel golpe o por un lento estrangulamiento por el revisionismo y el oportunismo.
Los logros de la Guerra Popular y las esperanzas encendidas no sólo entre el pueblo de Nepal sino entre las masas de toda la región e incluso del mundo son demasiado valiosos para aceptar cualquiera de esas alternativas. A pesar del daño hecho por el revisionismo sigue existiendo una poderosa base entre las masas para avanzar la revolución a la victoria. Existen factores potencialmente favorables en la crisis que se desarrolla en el país que pueden y tienen que aprovecharse como parte de un enfoque radicalmente diferente concretado en nuevas consignas y políticas. Sinceramente espero que en esta crucial coyuntura los camaradas acepten el reto y demuestren de nuevo la misma audaz decisión y orientación comunista revolucionaria que caracterizaron la anterior decisión de romper con el revisionismo en el movimiento comunista de Nepal y lanzar la Guerra Popular. «
viernes, 4 de marzo de 2011
¿ADÓNDE VA CUBA? SOCIALISMO O CAPITALISMO
Samuel Farber.
Publicado en El Diario Internacional el Jueves 30 de septiembre de 2010
Entrevista con Samuel Farber, un socialista veterano que nació y se crió en Cuba, sobre el significado del anuncio de los despidos y lo que esto depara
La semana pasada el gobierno de Raúl Castro anunció que el año próximo despediría a medio millón de empleados del estado. Según la confederación laboral oficial, por lo menos la mitad de esos 500.000 empleados recibirán licencias para trabajar por cuenta propia y otros 200.000 serán colocados en cooperativas. El anuncio de esos despidos es el evento más reciente en la campaña de Raúl Castro por transformar la economía cubana para alejarla del modelo del estado monopolizador de la propiedad que se remonta a los primeros años de la revolución cubana de 1959.
Sam Farber en un socialista veterano que nació y se crió en Cuba. Es el autor de numerosos artículos y libros sobre la isla, entre ellos TheOrigins of the Cuban RevolutionReconsidered. Alan Mass le entrevistó sobre el significado del anuncio de los despidos y lo que esto le depara a Cuba. Selma Mark tradujo la entrevista para SinPermiso.
¿Cuál es el trasfondo del anuncio de que Cuba está por deshacerse de medio millón de empleados del estado?
Creo que lo primero que tenemos que hacer es ubicar ésto en el contexto de un régimen cubano que va en declive, un declive que se ha acelerado debido a una terrible situación económica. Esa situación es el resultado de una combinación de factores. Uno es la irracionalidad y las crisis generadas por el sistema burocrático mismo. Otro es, por supuesto, la recesión mundial que ha golpeado muy duro a la economía cubana.
Así por ejemplo, aunque la tasa de turismo en Cuba se ha mantenido más o menos al mismo nivel, ha bajado el ingreso de ese sector. Y el ingreso de la producción de níquel, que durante los últimos años ha sido más importante que el del turismo, disminuyó dramáticamente debido a que los precios del mercado de materias primas se fueron a pique - aunque recientemente se han recuperado un tanto.
Así que la crisis económica ha sido muy severa y hace años que el gobierno ha estado mencionando que tiene un exceso de un millón de empleados —no medio millón sino un millón. Así que me imagino que el anuncio refleja una posición intermedia – van a despedir a medio millón de gentes en lugar del millón del que habían estado hablando.
De ese medio millón, se supone que 250.000 van a recibir licencias para trabajar por cuenta propia y otros 200.000 van a ser colocados en trabajos que no son del estado, específicamente en cooperativas manejadas por los empleados. Esto es lo que ya se ha puesto en efecto con los taxis, las barberías y salones de belleza. Y quieren hacer lo mismo con muchas otras ocupaciones e industrias.
El aviso de los despidos, oficialmente anunciado por la federación principal de trabajadores - anuncio que, sea dicho, más bien le correspondía haber hecho al patrón – no mencionó los planes para los 50,000 trabajadores restantes, quizás porque los van a colocar en empleos del estado diferentes de los que tenían antes.
Este no es el primer paso que el régimen toma en esa dirección, ¿no es así?
Yo diría que esta iniciativa es un hito en un proceso que comenzó hace tiempo. Varios años atrás, después de que la industria del azúcar se fué a pique dejando tras de sí grandes extensiones de tierra baldía, el gobierno empezó a alquilar la tierra –con contratos renovables cada 10 años- a gente interesada en trabajarla. El propósito era convertir a esta gente en agricultores privados que trabajaran la tierra bajo su propia iniciativa. Pero estos agricultores no son propietarios de la tierra. Le pagan alquiler al estado por usar tierras baldías y están obligados a venderle al estado la mayor parte de lo que producen a precios fijados por el estado.
Creo que esta experiencia con la agricultura nos da una idea de los tremendos problemas que se avecinan y que ponen en duda que el desplazamiento de medio millón de empleados del estado al trabajo por cuenta propia y en cooperativas vaya a funcionar.
En el caso de la agricultura privada, la mayoría de la gente a la que le alquilaron la tierra no tenían experiencia alguna en ese tipo de trabajo. Era gente de la ciudad que desesperadamente se agarró de esa oportunidad para tratar de mejorar su situación económica.
Pero a esas personas les ha sido muy difícil conseguir las herramientas que necesitan. Y no me refiero a equipos de alta tecnología, ni tractores ni cosas por el estilo. Sólo me refiero a las herramientas más básicas que se necesitan para trabajar la tierra. El estado ha hecho muy poco por ayudar a esta gente aún con las cosas más fundamentales. Por éso, hasta la fecha no se habla de ningún resultado que valga la pena con respecto a ese cambio.
Creo que los negocios privados enfrentarán problemas muy parecidos. Por ejemplo, una de las ocupaciones que están por transferir al trabajo por cuenta propia o a las cooperativas es la reparación de automóbiles. Digamos que una persona que trabajaba para el estado se convierte en mecánico de automóbiles: dónde va a conseguir las refacciones que necesita para su trabao? Dónde va a conseguir las herramientas que necesita si no del estado mismo?
Y es aquí por donde entra el problema de la corrupción. La corrupción en Cuba ha impregando a toda la sociedad; la gente tiene que robar para poder sobrevivir. A un nivel muy fundamental ésto sucede simplemente porque es imposible sobrevivir con la ración mensual del gobierno que cubre las necesidades de la gente sólo por dos semanas. La libreta de raciones ha sufrido constantes recortes y se esperan recortes inminentes de mayor envergadura.
Dado que robar del estado se ha convertido en una norma general para poder sobrevivir, sospecho que el ex-empleado de estado recién convertido en mecánico de automóbiles tendrá que robar aun más para que su negocito también pueda sobrevivir.
La otra posibilidad es que los cuentapropistas reciban la ayuda del capital cubano del exterior, particularmenet del Sur de la Florida. Aunque sea ilegal desde el punto de vista de los Estados Unidos, es probable que no lo sea para Cuba porque ahí quieren que el capital entre a la isla. Pero al permitir la entrada del capital cubano foráneo, ya sea en gran o pequeña escala, Cuba se está adentrando en terreno desconocido en cuanto a lo que ésto puede desatar en la isla.
El gobierno cubano se encuentra en una clásica contradicción de tipo marxista. Tiene que emprender estas acciones, pero si lo hace los resultados pueden subvertir el sistema. El gobierno está entre la espada y la pared.
Antes del anuncio, habían en Cuba 591.000 personas empleadas en negocios privados. Esta cifra incluye a los agricultores antes mencionados y también a 143.000 cuentapropistas en las zonas urbanas. Los despidos añadirán 250,000 personas al grupo de los cuentapropistas y 200.000 personas a las cooperativas. Si nos limitamos nada más a los negocios privados, habrán 450,000 agricultores privados mas 400.000 cuentapropistas en las ciudades, los que a su vez podrán legalmente emplear a otros. Estamos entonces hablando de 850.000 personas de una fuerza laboral de 5 millones – o sea de un 17 por ciento del total de la fuerza de trabajo en la isla.
Lo que quiere decir que el gobierno está creando una pequeña burguesía legal en Cuba – y menciono el término “legal” porque hay mucha gente que ya lleva tiempo trabajando en su pequeño negocio pero ilegalmente. Es imposible saber las consecuencias que ésto vaya a tener porque no ha existido una situación como ésta desde los años sesenta. Estamos entrando en territorio desconocido - especialmente si los cuentapropistas logran conseguir que sus amigos y parientes cubanos en Miami inviertan dinero en la isla. Esto es illegal bajo la ley de los Estados Unidos. Pero siempre ha existido un ala del establishment político norteamericano que piensa que es importante apoyar con dinero a la empresa privada en Cuba al grado que sea posible. Por ahora el gobierno cubano probablemente lo permita, lo que ejercerá una gran presión sobre los Estados Unidos para que modifique las condiciones del bloqueo económico de la isla para hacer eso factible.
¿Es Raúl Castro el responsable de la nueva dirección que ha adoptado la política económica, o acaso parte de esa política se remonta a los tiempos en que Fidel Castro estaba al mando? Todo ésto – comenzando con la iniciativa de la agricultura privada - ha ocurrido bajo el mando de Raúl Castro. Raúl Castro asumió el poder de facto en el 2006 y oficialmente en el 2008, así que él ha sido la persona principal a la cabeza del gobierno de la isla de día a día. No es claro el grado al que Fidel haya desempeñado papel alguno en definir la política de esos años ni el papel que vaya a desempeñar en el futuro.
Pero estas medidas se han puesto en vigor desde que Raúl Castro asumió el mando, lo que en parte se explica por su gran admiración del modelo chino desde mucho antes de que asumiera el poder. Aunque, por supuesto, aún mas importante ha sido la severidad con la que la crisis económica ha golpeado a Cuba.
Los medios de comunicación describen lo que está sucediendo en Cuba mayormente como un viraje hacia el capitalismo y un distanciamiento del socialismo. ¿Es correcto describir como socialismo lo que ha existido en Cuba durante los últimos 50 años?
Siempre he sostenido que lo que ha habido en Cuba no es socialismo. Desafortunadamente hay sectores muy amplios de izquierda que han confundido el socialismo con la nacionalización de la economía.
Cuando hablo del socialismo me refiero al proceso mediante el cual los trabajadores de la ciudad y del campo, junto con sus aliados de clase como el campesinado, controlan y manejan la sociedad. Esto nunca ha ocurrido en Cuba.
Lo que sí es cierto es que el régimen fue popular por mucho tiempo porque mejoró significativamente el nivel de vida de la gente más pobre, y propició una gran movilidad social, algo que no siempre se ha reconocido como una de las fuentes del apoyo popular al régimen cubano. El sólo hecho de la emigración masiva de la gran y pequeña burguesía y de los profesionales permitió que un gran número de personas avanzaran a las posiciones abandonadas por los que se fueron.
Pero el punto es que una sociedad no es socialista sólo porque el estado ha nacionalizado la economía. Porque lo que uno se tiene que preguntar es quién controla a ese estado. En Cuba los trabajadores no controlan el estado. Al estado lo controla una burocracia organizada alrededor del Partido Comunista.
Así que no hay un socialismo que esté siendo reemplazado. La clase de la burocracia al mando del estado ha decidido incorporar en la economía, en calidad de socio muy minoritario, a la pequeña burguesía emergente – algunos de cuyos miembros lograrán tener éxito en sus empresas, y cuando lo hayan logrado conformarán un nuevo grupo de capitalistas privados, algo que no ha existido en Cuba desde los 1960s.
Es entonces cuando la burocracia compartirá el poder con ese nuevo grupo – pero sólo el poder económico– lo que quizás conduzca a una situación parecida a la de China. En cuanto al poder político, la burocracia no lo va a compartir con los nuevos capitalistas a menos y hasta que estos últimos se hayan asimilado totalmente a la burocracia en el poder. Eso es lo que ha sucedido en China: ahí ha habido una serie de capitalistas que se han afiliado al partido comunista y se han vuelto parte de éste.
¿Qué implicaciones tiene este análisis para los socialistas con respecto al bloqueo económico de Cuba por parte de los Estados Unidos?
Esto es algo que se tiene que repetir y volver a repetir: independientemente de la crisis actual en Cuba, e independientemente de los tantos crímenes y fechorías perpetrados por su burocracia, el bloqueo se debe abolir.
Este es un asunto de principio: los Estados Unidos no tienen derecho a intervenir en los asuntos internos de Cuba ni de usar su poder económico para imponer su sistema capitalista en la isla. Esta es la razón principal de nuestra oposición al bloqueo – afirmar el derecho a la autodeterminación y frenar el imperialismo de los Estados Unidos.
Pero también existe una razón práctica: el régimen cubano ha utilizado el bloqueo impuesto por los Estados Unidos como un pretexto para ocultar su naturaleza dictatorial y su ineficiencia económica.
Así es que tanto por razón de principio como por razones prácticas el bloqueo económico que se ha estado perpetrando por 50 años debe llegar a su fin.
¿Qué efecto tendrán los despidos en Cuba? ¿Provocarán una nueva resistencia?
Creo que mucha gente va a acabar en la calle porque muchas de esas empresas no van a poder conseguir los recursos que necesitan para poder funcionar.
En cuanto a las cooperativas, serán una creación desde arriba. No surgirán como parte de un movimiento laboral como sí sucedió, por ejemplo, en Inglaterra y en los países escandinavos, donde el movimiento cooperativista se desarrolló como un aliado de un movimiento laboral en ciernes. A los integrantes de las cooperativas en Cuba les faltarán tanto el acceso a recursos como la motivación política para hacer funcionar su empresa.
Así que es muy posible que muchas de esas cooperativas y empresas privadas acaben fracasando por las razones arriba expuestas.
Y que va a pasar con esa gente? La emigración de Cuba ha estado funcionando como válvula de escape por un buen rato. Pero emigrar es muy caro y burocráticamente enredoso. En Cuba no existe el derecho a viajar. Así que la emigración no va a resolver el problema.
Hasta el momento, parte del descontento y enojo con el sistema político se ha vertido hacia la actividad criminal. El problema del robo en Cuba es enorme, y no es robo solamente para mantener un negocito; es robo para poder sobrevivir.
Lo que parece prometedor, en cuanto a las posibilidades que existen dentro de Cuba, está relacionado con la tremenda enajenación que reina entre la juventud, especialmente entre la juventud negra. En Cuba hay un movimiento hip hop enfocado a expresar el enojo de la gente joven negra específicamente contra el hostigamiento y brutalidad que sufren a manos de la policía.
Quizás en algún momento esa frustración y enajenación llegue a expresarse en términos de protesta política. Pero ésta es sólo una posibilidad. No quiero caer en el error de insistir que algo va a suceder sólo porque deseo que suceda. Desgraciadamente, las cosas no funcionan así.
Pero de lo que no tengo la menor duda es que las medidas que el régimen está adoptando van a aumentar considerablemente la posibilidad objetiva de una radicalización y un nivel más alto de lucha.
SocialistWorker, 20 septiembre 2010. Traducción para sinpermiso.info: Selma Marks.
eldiariointernacional.com
Publicado en El Diario Internacional el Jueves 30 de septiembre de 2010
Entrevista con Samuel Farber, un socialista veterano que nació y se crió en Cuba, sobre el significado del anuncio de los despidos y lo que esto depara
La semana pasada el gobierno de Raúl Castro anunció que el año próximo despediría a medio millón de empleados del estado. Según la confederación laboral oficial, por lo menos la mitad de esos 500.000 empleados recibirán licencias para trabajar por cuenta propia y otros 200.000 serán colocados en cooperativas. El anuncio de esos despidos es el evento más reciente en la campaña de Raúl Castro por transformar la economía cubana para alejarla del modelo del estado monopolizador de la propiedad que se remonta a los primeros años de la revolución cubana de 1959.
Sam Farber en un socialista veterano que nació y se crió en Cuba. Es el autor de numerosos artículos y libros sobre la isla, entre ellos TheOrigins of the Cuban RevolutionReconsidered. Alan Mass le entrevistó sobre el significado del anuncio de los despidos y lo que esto le depara a Cuba. Selma Mark tradujo la entrevista para SinPermiso.
¿Cuál es el trasfondo del anuncio de que Cuba está por deshacerse de medio millón de empleados del estado?
Creo que lo primero que tenemos que hacer es ubicar ésto en el contexto de un régimen cubano que va en declive, un declive que se ha acelerado debido a una terrible situación económica. Esa situación es el resultado de una combinación de factores. Uno es la irracionalidad y las crisis generadas por el sistema burocrático mismo. Otro es, por supuesto, la recesión mundial que ha golpeado muy duro a la economía cubana.
Así por ejemplo, aunque la tasa de turismo en Cuba se ha mantenido más o menos al mismo nivel, ha bajado el ingreso de ese sector. Y el ingreso de la producción de níquel, que durante los últimos años ha sido más importante que el del turismo, disminuyó dramáticamente debido a que los precios del mercado de materias primas se fueron a pique - aunque recientemente se han recuperado un tanto.
Así que la crisis económica ha sido muy severa y hace años que el gobierno ha estado mencionando que tiene un exceso de un millón de empleados —no medio millón sino un millón. Así que me imagino que el anuncio refleja una posición intermedia – van a despedir a medio millón de gentes en lugar del millón del que habían estado hablando.
De ese medio millón, se supone que 250.000 van a recibir licencias para trabajar por cuenta propia y otros 200.000 van a ser colocados en trabajos que no son del estado, específicamente en cooperativas manejadas por los empleados. Esto es lo que ya se ha puesto en efecto con los taxis, las barberías y salones de belleza. Y quieren hacer lo mismo con muchas otras ocupaciones e industrias.
El aviso de los despidos, oficialmente anunciado por la federación principal de trabajadores - anuncio que, sea dicho, más bien le correspondía haber hecho al patrón – no mencionó los planes para los 50,000 trabajadores restantes, quizás porque los van a colocar en empleos del estado diferentes de los que tenían antes.
Este no es el primer paso que el régimen toma en esa dirección, ¿no es así?
Yo diría que esta iniciativa es un hito en un proceso que comenzó hace tiempo. Varios años atrás, después de que la industria del azúcar se fué a pique dejando tras de sí grandes extensiones de tierra baldía, el gobierno empezó a alquilar la tierra –con contratos renovables cada 10 años- a gente interesada en trabajarla. El propósito era convertir a esta gente en agricultores privados que trabajaran la tierra bajo su propia iniciativa. Pero estos agricultores no son propietarios de la tierra. Le pagan alquiler al estado por usar tierras baldías y están obligados a venderle al estado la mayor parte de lo que producen a precios fijados por el estado.
Creo que esta experiencia con la agricultura nos da una idea de los tremendos problemas que se avecinan y que ponen en duda que el desplazamiento de medio millón de empleados del estado al trabajo por cuenta propia y en cooperativas vaya a funcionar.
En el caso de la agricultura privada, la mayoría de la gente a la que le alquilaron la tierra no tenían experiencia alguna en ese tipo de trabajo. Era gente de la ciudad que desesperadamente se agarró de esa oportunidad para tratar de mejorar su situación económica.
Pero a esas personas les ha sido muy difícil conseguir las herramientas que necesitan. Y no me refiero a equipos de alta tecnología, ni tractores ni cosas por el estilo. Sólo me refiero a las herramientas más básicas que se necesitan para trabajar la tierra. El estado ha hecho muy poco por ayudar a esta gente aún con las cosas más fundamentales. Por éso, hasta la fecha no se habla de ningún resultado que valga la pena con respecto a ese cambio.
Creo que los negocios privados enfrentarán problemas muy parecidos. Por ejemplo, una de las ocupaciones que están por transferir al trabajo por cuenta propia o a las cooperativas es la reparación de automóbiles. Digamos que una persona que trabajaba para el estado se convierte en mecánico de automóbiles: dónde va a conseguir las refacciones que necesita para su trabao? Dónde va a conseguir las herramientas que necesita si no del estado mismo?
Y es aquí por donde entra el problema de la corrupción. La corrupción en Cuba ha impregando a toda la sociedad; la gente tiene que robar para poder sobrevivir. A un nivel muy fundamental ésto sucede simplemente porque es imposible sobrevivir con la ración mensual del gobierno que cubre las necesidades de la gente sólo por dos semanas. La libreta de raciones ha sufrido constantes recortes y se esperan recortes inminentes de mayor envergadura.
Dado que robar del estado se ha convertido en una norma general para poder sobrevivir, sospecho que el ex-empleado de estado recién convertido en mecánico de automóbiles tendrá que robar aun más para que su negocito también pueda sobrevivir.
La otra posibilidad es que los cuentapropistas reciban la ayuda del capital cubano del exterior, particularmenet del Sur de la Florida. Aunque sea ilegal desde el punto de vista de los Estados Unidos, es probable que no lo sea para Cuba porque ahí quieren que el capital entre a la isla. Pero al permitir la entrada del capital cubano foráneo, ya sea en gran o pequeña escala, Cuba se está adentrando en terreno desconocido en cuanto a lo que ésto puede desatar en la isla.
El gobierno cubano se encuentra en una clásica contradicción de tipo marxista. Tiene que emprender estas acciones, pero si lo hace los resultados pueden subvertir el sistema. El gobierno está entre la espada y la pared.
Antes del anuncio, habían en Cuba 591.000 personas empleadas en negocios privados. Esta cifra incluye a los agricultores antes mencionados y también a 143.000 cuentapropistas en las zonas urbanas. Los despidos añadirán 250,000 personas al grupo de los cuentapropistas y 200.000 personas a las cooperativas. Si nos limitamos nada más a los negocios privados, habrán 450,000 agricultores privados mas 400.000 cuentapropistas en las ciudades, los que a su vez podrán legalmente emplear a otros. Estamos entonces hablando de 850.000 personas de una fuerza laboral de 5 millones – o sea de un 17 por ciento del total de la fuerza de trabajo en la isla.
Lo que quiere decir que el gobierno está creando una pequeña burguesía legal en Cuba – y menciono el término “legal” porque hay mucha gente que ya lleva tiempo trabajando en su pequeño negocio pero ilegalmente. Es imposible saber las consecuencias que ésto vaya a tener porque no ha existido una situación como ésta desde los años sesenta. Estamos entrando en territorio desconocido - especialmente si los cuentapropistas logran conseguir que sus amigos y parientes cubanos en Miami inviertan dinero en la isla. Esto es illegal bajo la ley de los Estados Unidos. Pero siempre ha existido un ala del establishment político norteamericano que piensa que es importante apoyar con dinero a la empresa privada en Cuba al grado que sea posible. Por ahora el gobierno cubano probablemente lo permita, lo que ejercerá una gran presión sobre los Estados Unidos para que modifique las condiciones del bloqueo económico de la isla para hacer eso factible.
¿Es Raúl Castro el responsable de la nueva dirección que ha adoptado la política económica, o acaso parte de esa política se remonta a los tiempos en que Fidel Castro estaba al mando? Todo ésto – comenzando con la iniciativa de la agricultura privada - ha ocurrido bajo el mando de Raúl Castro. Raúl Castro asumió el poder de facto en el 2006 y oficialmente en el 2008, así que él ha sido la persona principal a la cabeza del gobierno de la isla de día a día. No es claro el grado al que Fidel haya desempeñado papel alguno en definir la política de esos años ni el papel que vaya a desempeñar en el futuro.
Pero estas medidas se han puesto en vigor desde que Raúl Castro asumió el mando, lo que en parte se explica por su gran admiración del modelo chino desde mucho antes de que asumiera el poder. Aunque, por supuesto, aún mas importante ha sido la severidad con la que la crisis económica ha golpeado a Cuba.
Los medios de comunicación describen lo que está sucediendo en Cuba mayormente como un viraje hacia el capitalismo y un distanciamiento del socialismo. ¿Es correcto describir como socialismo lo que ha existido en Cuba durante los últimos 50 años?
Siempre he sostenido que lo que ha habido en Cuba no es socialismo. Desafortunadamente hay sectores muy amplios de izquierda que han confundido el socialismo con la nacionalización de la economía.
Cuando hablo del socialismo me refiero al proceso mediante el cual los trabajadores de la ciudad y del campo, junto con sus aliados de clase como el campesinado, controlan y manejan la sociedad. Esto nunca ha ocurrido en Cuba.
Lo que sí es cierto es que el régimen fue popular por mucho tiempo porque mejoró significativamente el nivel de vida de la gente más pobre, y propició una gran movilidad social, algo que no siempre se ha reconocido como una de las fuentes del apoyo popular al régimen cubano. El sólo hecho de la emigración masiva de la gran y pequeña burguesía y de los profesionales permitió que un gran número de personas avanzaran a las posiciones abandonadas por los que se fueron.
Pero el punto es que una sociedad no es socialista sólo porque el estado ha nacionalizado la economía. Porque lo que uno se tiene que preguntar es quién controla a ese estado. En Cuba los trabajadores no controlan el estado. Al estado lo controla una burocracia organizada alrededor del Partido Comunista.
Así que no hay un socialismo que esté siendo reemplazado. La clase de la burocracia al mando del estado ha decidido incorporar en la economía, en calidad de socio muy minoritario, a la pequeña burguesía emergente – algunos de cuyos miembros lograrán tener éxito en sus empresas, y cuando lo hayan logrado conformarán un nuevo grupo de capitalistas privados, algo que no ha existido en Cuba desde los 1960s.
Es entonces cuando la burocracia compartirá el poder con ese nuevo grupo – pero sólo el poder económico– lo que quizás conduzca a una situación parecida a la de China. En cuanto al poder político, la burocracia no lo va a compartir con los nuevos capitalistas a menos y hasta que estos últimos se hayan asimilado totalmente a la burocracia en el poder. Eso es lo que ha sucedido en China: ahí ha habido una serie de capitalistas que se han afiliado al partido comunista y se han vuelto parte de éste.
¿Qué implicaciones tiene este análisis para los socialistas con respecto al bloqueo económico de Cuba por parte de los Estados Unidos?
Esto es algo que se tiene que repetir y volver a repetir: independientemente de la crisis actual en Cuba, e independientemente de los tantos crímenes y fechorías perpetrados por su burocracia, el bloqueo se debe abolir.
Este es un asunto de principio: los Estados Unidos no tienen derecho a intervenir en los asuntos internos de Cuba ni de usar su poder económico para imponer su sistema capitalista en la isla. Esta es la razón principal de nuestra oposición al bloqueo – afirmar el derecho a la autodeterminación y frenar el imperialismo de los Estados Unidos.
Pero también existe una razón práctica: el régimen cubano ha utilizado el bloqueo impuesto por los Estados Unidos como un pretexto para ocultar su naturaleza dictatorial y su ineficiencia económica.
Así es que tanto por razón de principio como por razones prácticas el bloqueo económico que se ha estado perpetrando por 50 años debe llegar a su fin.
¿Qué efecto tendrán los despidos en Cuba? ¿Provocarán una nueva resistencia?
Creo que mucha gente va a acabar en la calle porque muchas de esas empresas no van a poder conseguir los recursos que necesitan para poder funcionar.
En cuanto a las cooperativas, serán una creación desde arriba. No surgirán como parte de un movimiento laboral como sí sucedió, por ejemplo, en Inglaterra y en los países escandinavos, donde el movimiento cooperativista se desarrolló como un aliado de un movimiento laboral en ciernes. A los integrantes de las cooperativas en Cuba les faltarán tanto el acceso a recursos como la motivación política para hacer funcionar su empresa.
Así que es muy posible que muchas de esas cooperativas y empresas privadas acaben fracasando por las razones arriba expuestas.
Y que va a pasar con esa gente? La emigración de Cuba ha estado funcionando como válvula de escape por un buen rato. Pero emigrar es muy caro y burocráticamente enredoso. En Cuba no existe el derecho a viajar. Así que la emigración no va a resolver el problema.
Hasta el momento, parte del descontento y enojo con el sistema político se ha vertido hacia la actividad criminal. El problema del robo en Cuba es enorme, y no es robo solamente para mantener un negocito; es robo para poder sobrevivir.
Lo que parece prometedor, en cuanto a las posibilidades que existen dentro de Cuba, está relacionado con la tremenda enajenación que reina entre la juventud, especialmente entre la juventud negra. En Cuba hay un movimiento hip hop enfocado a expresar el enojo de la gente joven negra específicamente contra el hostigamiento y brutalidad que sufren a manos de la policía.
Quizás en algún momento esa frustración y enajenación llegue a expresarse en términos de protesta política. Pero ésta es sólo una posibilidad. No quiero caer en el error de insistir que algo va a suceder sólo porque deseo que suceda. Desgraciadamente, las cosas no funcionan así.
Pero de lo que no tengo la menor duda es que las medidas que el régimen está adoptando van a aumentar considerablemente la posibilidad objetiva de una radicalización y un nivel más alto de lucha.
SocialistWorker, 20 septiembre 2010. Traducción para sinpermiso.info: Selma Marks.
eldiariointernacional.com
martes, 3 de agosto de 2010
"INTEGRACION ESTUDIANTIL": LA BUROCRACIA EN MARCHA Y SUS DOCE AÑOS

"INTEGRACION ESTUDIANTIL": LA BUROCRACIA EN MARCHA Y SUS DOCE AÑOS
Por: Ariel Colmenares
martes 3 de agosto de 2010
El 30 de abril en la Casona de San Marcos se celebró el XII aniversario de la agrupación pro-castrista Integración Estudiantil. Doce años de traficar con las luchas estudiantiles y corporativizar, a la manera fascista, cuanto grupo encuentran a su paso y tergiversar el marxismo. La reunión estuvo a cargo de una mesa conformada por caudillos de agrupaciones controladas burocráticamente por IE. Entre los artistas “populares” estuvieron presentes Julio Humala y Dúo Takanamanta; de este último su vocalista (Willy Barreto), quien se proclama “marxista”, tocó antes en el cumpleaños del reaccionario foquista Victor Polay Campos en el Club Moyobamba el año 2009.
Integración Estudiantil, agrupación de estudiantes y ex estudiantes pro-castristas, celebraron su doceavo aniversario mediante una reunión en la que demostraron claramente ser una agrupación que se desenvuelve en la legalidad y que con el pretexto de la unidad convergen con los partidos más reaccionarios y anticomunistas conocidos de la izquierda legal.
Este grupo ha emprendido, desde sus inicios, una labor altamente burocrática en el movimiento estudiantil y ha servido, en los últimos años, de soporte al reaccionario cascarón burocrático de patriarrojistas que hoy se reclaman como dirigentes de lo que inscribieron en los registros públicos con el nombre de FEP (Federación de Estudiantes del Perú). El doble discurso y la demagogia de sus dirigentes solo han servido para perjudicar la labor clasista que hoy los verdaderos estudiantes consecuentes emprenden en el proceso de reconstitución clasista de la FEP.
La historia de este grupo se remonta a finales de los años 90: La crisis de la izquierda oficial, la descomposición del Estado y la traición de la guerra popular por su dirigencia les permitió abrirse paso en el movimiento universitario, pero este grupo no nació con el fin de reconstituir al movimiento estudiantil clasista dispersado y en repliegue, sino con el fin de acabar con él. Si bien al comienzo no convergieron con la izquierda oficial por la mala fama que esta tenía ante las masas, su trampolín a la fama fue su alianza con la derecha dirigida por Toledo, razón por la cual, según ellos, pudieron derrotar a la dictadura. Desde entonces se iniciaron con el mismo comportamiento de la izquierda oficial: apoyar a un candidato reaccionario de la burguesía, cuando este entre en crisis abandonarlo y exigir un nuevo gobierno; y así pasaron su inútil existencia bajo un doble discurso, ganando centros federados, luchando siempre constantemente contra cualquier propuesta que plantee la lucha contra el estado peruano y las reivindicaciones del movimiento estudiantil mediante una organización sólida y con perspectiva revolucionaria. El contenido de su discurso es una verdadera ensalada: Para ganar gente, a los consecuentes le dicen ser marxistas y anti-Patria Roja, pero a espaldas de ellos convergen con Patria Roja; a los reaccionarios les muestran su verdadera cara reaccionaria, de tal manera que así logran el apoyo de ambas masas de estudiantes. Su estatuto, plagado de prohibiciones y exigencias de subordinación, es clara muestra de la demencia autoritaria que caracteriza a sus dirigentes.
Mantienen controlados actualmente varios grupos dentro de las universidades y para darse mayor credibilidad organizativa han “reconstruido” las federaciones de estudiantes de la UNAC y UNI, con lo que se ve claramente su carácter reaccionario y anticomunista, reconstruir una base no significa otra cosa que restaurarla al champazo y sin tomar en cuenta el tipo de cuadros y bases que va a tener, ellos no quieren reconstituir clasistamente y menos reconstituir el partido de Mariátegui; así organizan, sin perspectiva revolucionaria y adhiriendo a ella a todo tipo de estudiantes reaccionarios y bajo una dirección burocrática que los subordina (según su propio estatuto) y los dirige a luchas en perspectiva de sostener el estado ideológicamente y de unir fuerzas con las hordas más reaccionarias de la parasitaria izquierda oficial, la misma que colaboró con los regímenes mafiosos de Fujimori y Montesinos.
En el evento, Rosa Varillas, actual secretaria de IE, dejó en claro el eclecticismo ideológico de su secta; afirmó “Hay que unirnos con los partidos”, pero lo más interesante fueron los saludos que esos partidos y agrupaciones le mandaron a IE por su aniversario; aquí se nota claramente el carácter de clase de tantos grupos que se proclaman de izquierda, socialistas y contrarios a la izquierda tradicional. Entre los principales grupos figuraron el MNI (Movimiento Nueva izquierda) invento electorero de Patria Roja, el PSR (Partido Socialista Revolucionario) de tendencia velasquista y ex miembro de Izquierda Unida, un fantasmal PCP “reconstituido” (escisión del PC Unidad) a quienes saludó y deseo éxitos la misma Rosa Varillas. Seguidamente vinieron los elogios y saludos a IE que Rosa Varillas leyera en un documento: Bruno Alcalde Mendieta, líder de la juventud focepista, les mandó un saludo escrito en representación del FOCEP, viejo partido trotskista electorero también invitado. Seguidamente los saludó el oportunista Movimiento José María Arguedas; y hasta el Movimiento Alfa y Omega, que supuestamente tenía fama de seriedad en la lucha, les mandó un saludo y deseó éxitos. Lo más chistoso fue que Rosa Varillas leyera un saludo por parte del ML-19 (Movimiento de Liberación 19 de Julio) que no es otra cosa que un cascarón formado por los mismos esbirros de IE, es decir se mandaron un saludo a ellos mismos. Pero algo realmente indignante es que también se hayan enquistado en la CCI (Coordinadora Contra la Impunidad) agrupación hoy corporativizada por IE, cuya dirigente Vanesa Cantoral, hija del asesinado antimaoísta Saul Cantoral, luego de saludar a IE, dio un discurso ambiguo y plagado de metafísica en cuyo lenguaje reemplazó la lucha de clases por “luchas sociales”.
Cabe destacar también los discursos de los demás caudillos de IE como Juan Carlos Arana, representante de ACUNI, quien dijo descaradamente “hay que organizar a las rondas campesinas”. Enver León, el secretario general del legalizado SITRAUSM (Sindicato de Trabajadores de la Universidad de San Marcos) le hizo apología a la mística. Juan Carlos Marca de la Federación de Estudiantes de la UNI, luego de hablar de la “reconstrucción” de la federación, hizo apología a la “liberación nacional”.
Ni el reemplazo del término lucha de clases por el de “luchas sociales”, ni la “reconstrucción” en vez de la reconstitución, ni la organización de las rondas campesinas, ni la "liberación nacional" al margen de la lucha de clases, ni la mística son expresiones de la lucha por la emancipación de nuestra clase sino expresiones reaccionarias, mas en especial la apología a la mística que no es otra cosa que una clara expresión totalmente fascista.
Era obvio que cancelaran el debate que en un principio afirmaron que realizarían ya que inmediatamente hubieran sido desenmascarados por los verdaderos comunistas y progresistas infiltrados en la reunión. Los reaccionarios como ellos no pueden debatir con argumentos, necesitan de afirmaciones y matonería para imponer su concepción metafísica, o como ellos mismos dicen “necesitamos de la mística patriótica”.
Lo extraño fue que un barbudo y maloliente Dante Castro no diera su acostumbrado discurso conocido.
Al final hicieron un brindis con licor, lo cual demuestra su afición por la borrachera inmunda, propia de todo castrista. La música que sus artistas invitados tocaron no pasaron de ser covers de sambas y huaynos antiguos, muestra clara de su esencia conservadora y antiartística, incapaces de componer música nueva y rebelde.
martes, 20 de julio de 2010
RESURGIMIENTO “SENDERISTA”: NUEVO PRETEXTO PARA INVADIR LA UNIVERSIDAD

Por: Ariel Colmenares
martes 20 de julio de 2010
Alan García ha amenazado tajántemente con invadir la Universidad y su pretexto es el “resurgimiento de Sendero luminoso en la Universidad” a raíz de una marcha “senderista” realizada por miembros y simpatizantes del Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (MOVADEF). Tal psicosocial no pasa de ser una artimaña falaz, cuyo fin es llevar a cabo la soñada corporativización de la Universidad Peruana. En primer lugar quienes marcharon forman parte de la fracción del PCP que apoyan la traición de la guerra popular y que se va a insertar en los marcos de la legalidad impuesta por el Estado. Ahora el mismo Alan García pretende hacerse pasar por sorprendido ¡Que no se haga! El sabe muy bien que el MOVADEF está en la legalidad y quiere limpiarlo a él y sus amigos Fujimori y Montesinos de las acusaciones de Violación de Derechos Humanos cometidos durante la guerra interna. Simplemente, junto a su cómplice, la prensa, busca un pretexto para invadir y corporativizar la Universidad e intencionalmente encontró la excusa perfecta en el desconocimiento de las amplias masas acerca de la situación actual del Partido Comunista y la guerra popular.
Cualquiera que tenga tantito conocimiento puede darse cuenta que la prensa oculta el significado de la “Amnistía General” y que para eso se aprovechan del desconocimiento de las masas causado por la educación putrefacta y reaccionaria de las escuelas.
El colmo de la asquerosidad del criminal Alan García es que ni siquiera tiene consideración con un movimiento como el MOVADEF, que, lejos de afectar sus intereses de clase, lo va a beneficiar, ya que la Amnistía General consiste en la liberación de los presos de ambos bandos: es decir los de la revolución y los de la reacción. Poco le importa eso porque mas confía en su monstruoso poder para la impunidad que en una amnistía; de manera que se comporta como el peor de los delincuentes con gente que, prácticamente, lo quiere beneficiar; todo para usarlos como pretexto para invadir la Universidad y aplicar su soñado Plan de Corporativización y los puntos acordados en el Consenso de Washington. Sucede que por fin encontró la excusa perfecta y utiliza los medios de comunicación para sembrar un psicosocial entre los estudiantes más reaccionarios y apolíticos de las universidades para facilitar la intervención y corporativización de la Universidad.
La prensa no informa que es la Aministía General; se limitan a decir que con ella saldría libre Abimael Guzmán y los presos acusados por terrorismo. Jaime Althaus, Pamela Vertiz, Melissa Peschiera, Beto Ortiz y toda la sarta de periodistas chupamedias y cómplices de los crímenes del Estado tienen algo en común: que son unos podridos energúmenos que con su asquerosidad para lavar cerebros, como máquina de dominación mental del Estado, están listos para apoyar los planes criminales de cuanto gobierno de pacotilla administre el Estado; periodistas que apoyaron a la dictadura fujimontesinista y ahora se alquilan a la mafia aprista.
¿Cómo luchar los universitarios contra la arremetida del Estado?
El movimiento universitario, mediante sus tres estamentos, debe responder y luchar contra las criminales fuerzas represivas; frustrar la invasión y corporativización. Hay que explotar las contradicciones que tienen los estudiantes apolíticos y políticos contra la invasión; eso no significa abandonar los principios, eso es aplicar los principios científicos de la ideología del proletariado: Siguiendo la política proletaria de Mao, de aniquilar los enemigos uno por uno, a las posiciones oportunistas pequeño-burguesas como Integración Estudiantil, FEP (patriarrojista), etc. no se debe dirigir la fuerza principal de nuestros golpes en estos momentos. Este sector de la reacción debe ser combatido por ser enemigo del pueblo y el movimiento universitario más no como cuestión central en esta situación. De lo que se trata es de explotar sus contradicciones con el gobierno ateniéndonos al principio de que la mejor manera de agudizar las contradicciones en el seno del enemigo es desarrollando las fuerzas de las posiciones propias. Esos grupúsculos burocráticos no forman parte del pueblo por representar intereses reaccionarios, por tanto, no cabe unirse con ellos, contra el régimen: sus contradicciones con el Estado son no antagónicas, en cambio las que tiene con el pueblo si son irreconciliables. Más no debe vacilarse en utilizarlos en cualquier ocasión posible, contra el enemigo principal.
Hay que mantener cuidado, puesto que estos grupos están dispuestos a negociar con el Estado vendiendo huelgas; son amantes de usar el psicosocial fujimontesinista usando como cuco el llamado “senderismo”, pretexto bajo el cual el Estado pretende intervenir la universidad y corporativizarla.
El movimiento estudiantil clasista surgirá arrasando las agrupaciones reaccionarias como concreción sindical del avance del movimiento universitario en su unificación; el desarrollo de la lucha ideológica ha de aniquilar los diversos engendros reaccionarios seudoizquierdistas y anticomunistas. Ya muchas agrupaciones han sido liquidadas por el abandono de las masas universitarias cuando conocieron su carácter de clase y sus verdaderas intenciones.
China: un Infierno de Explotación

12 de junio de 2010
Semanario Revolución Obrera Nº 296
En China, el capitalismo retornó desde 1976, pero el socialismo que duro allí 17 años, desde 1949 dejó un legado poco valorado y difundido. Retornado el poder del capital y con un gobierno, que conserva de comunismo solamente el nombre China se volvió nuevamente un infierno de explotación; a la fecha, debe 100 billones de yuanes (unos 120,8 mil millones dólares) en salarios, siendo la construcción la industria más endeudada, el 70 por ciento de la misma según el diario Nanfang. Allí el pasado mes de febrero, 40 obreros marcharon en las localidades de Sichuan y Shaanxi contra el no pago de sus salarios luego de seis meses de haber trabajado en la construcción del “East Gate Trade Center”. “Devuelvan el dinero que ganamos duramente” exigían los obreros, pero el Estado, descaradamente les ofreció solamente el pago del 50% de sus salarios, los cuales oscilan entre los 120 y los 60 yuanes por día, de los cuales les descuentan 30 por la alimentación. El país, que bajo la dirección de los comunistas encabezados por Mao, tuvo la fortuna de vivir el socialismo, hoy exige a gritos una nueva revolución, Solo así, será posible liberar nuevamente al pueblo chino del yugo de la explotación y la opresión.
“Esclavos del Ladrillo”
Así llamaron a los 34 trabajadores que fueron encontrados en una fábrica de ladrillo en China. Los obreros eran obligados a trabajar 18 horas, y si paraban por un momento, eran golpeados, maltratados, encerrados y hasta cargas eléctricas eran descargaban sobre sus débiles y desnutridos cuerpos. La fábrica se encuentra ubicada en la ciudad de Hengshui de la provincia de Hebei, que rodea Pekín. La situación de esclavitud capitalista tan aberrante se pudo conocer gracias a que un obrero de apellido Song, se escapara de la fábrica y denunciara la situación a la policía. Lamentablemente este caso no es aislado hace parte de los descubiertos entre el año 2007 y 2008, donde varias fábricas de ladrillo emplean niños y personas discapacitadas mentalmente, con el fin de obtener mano de obra regalada, porque ni siquiera es barata. Para estos años fueron censados 1300 trabajadores entre niños y adultos. La forma de reclutar a estas personas eran mediante el secuestro y la venta posterior a fabricas, que los compran como una materia prima mas para elaborar sus mercancías. El imperialismo tienen ahora sus nuevos esclavos: esclavos “libres”. Libres de los medios de producción y de propiedad privada, los esclavos de ahora son los esclavos de la actual crisis por la que atraviesa el sistema capitalista en su fase imperialista. Pero esos mismos esclavos, es decir, los proletarios no tienen nada que salvaguardar, por el contrario tienen que destruir este Estado de esclavos asalariados y construir el Estado de obreros y campesinos.
Ola de suicidios de obreros en Foxconn
En la empresa imperialista asiática Foxconn con sede en China, que produce una cuota de ganancia hasta del 98% en cada producto tecnológico elaborado para las principales marcas imperialistas del ramo, como Apple, Sony, Dell, Nokia y Hewlett-Packard, el proletariado no soporta más la superexplotación y se suicida masivamente. Al finalizar Mayo se reportan, 13 intentos de suicidios de obreros en edades entre los 18 y 25 años, dentro de las instalaciones, que hasta el momento dejan 10 muertos y tres heridos. Fenómeno en respuesta espontánea a la bestial opresión que ejercen los capitalistas Chinos en la fábrica, los bajos salarios que pagan y la interminable e infernal jornada de trabajo a que los someten. Todo para arrebatar una plusvalía inimaginable, representada por ejemplo, en lo que tiene que pagar una marca como la imperialista gringa Apple, que paga 11,2 dólares a Foxconn –la empresa intermediaria- por el ensamblaje de cada IPad, lo que supone el 2 por ciento de su costo de venta al público de 499 dólares. Ante esta respuesta desesperada del proletariado y para evitar escándalos, los representantes de la empresa responden con migajas, anunciando una elevación del salario para supuestamente elevar la moral de los obreros. El capitalismo lleva la explotación del trabajo asalariado hasta el límite de la degeneración y exterminio físico de los obreros si estos no resisten. Ocho cientos mil proletarios industriales que componen la planta de producción de esta empresa sólo en China, con salarios peor que miserables, y con una presión que no les da siquiera tiempo libre de vida a sus esclavos, y con un régimen reaccionario como parte y al servicio del capital imperialista, requiere de la solidaridad y la lucha del proletariado internacional. Con el acabose del capitalismo, y la derrota de la máquina trituradora de la superexplotación que se cierne sobre el proletariado internacional, volverá la tranquilidad para los obreros y las ganas de vivir primarán, como lo fue la china socialista hasta 1976, reduciendo los suicidios sólo para los que han servido a los explotadores y no ven sentido a su vida. Se requiere de la solidaridad y la lucha internacional del proletariado contra la superexplotación, así como organizar la lucha de resistencia del proletariado, haciendo del desespero de los obreros el combustible para incendiar la lucha revolucionaria contra todo el orden burgués imperialista en China, que ha puesto toda la infraestructura levantada por el Estado de obreros y campesinos en épocas de la dictadura del proletariado, y las nuevas generaciones de proletarios a la más brutal y sanguinaria explotación del trabajo asalariado. Episodios como estos confirman además la necesidad de la Internacional Comunista que actúe como el Partido Mundial de la Clase Obrera que organice esta ofensiva y disponga del enorme ejército de los sepultureros del capitalismo internacional.
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